Estas condiciones regulan el uso de Jornaly. Al crear una cuenta, quien lo hace declara tener facultades para obligar a la empresa que representa y acepta lo que sigue.
Qué es el servicio
Jornaly es un software de gestión de recursos humanos que se usa desde el navegador: control de asistencia, licencias y vacaciones, liquidación de sueldos, legajo digital y, en el plan pago, portal de empleados y terminales de fichaje.
Cuenta y uso
- Los datos del alta deben ser reales y estar actualizados. Cada usuario es responsable de su contraseña y de lo que se haga con su cuenta.
- La empresa es responsable de los datos que carga y de tener derecho a cargarlos, incluidos los de su personal.
- No está permitido usar el servicio para fines ilícitos, intentar vulnerar la seguridad, acceder a datos de otras empresas ni revender el acceso.
Planes y facturación
- El plan gratis permite hasta 10 empleados activos, sin límite de tiempo y sin tarjeta. No es una prueba.
- El plan Premium se cobra por empleado activo por mes, más IVA. El importe se ajusta automáticamente si cambia la cantidad de empleados activos.
- Se puede pagar por débito automático (MercadoPago) o por transferencia bancaria. Se emite factura A o B según la condición frente al IVA.
- No hay permanencia mínima: la baja se puede pedir en cualquier momento y rige al final del período facturado. Los importes ya abonados no se reintegran de forma proporcional.
- Los precios pueden actualizarse. Todo cambio se avisa por email con al menos 30 días de anticipación.
Falta de pago
Si un pago no se acredita, se avisa por email. Pasados 10 días, la cuenta puede quedar suspendida: no se pierde información, pero no se puede operar hasta regularizar. Los datos se conservan al menos 60 días desde la suspensión.
Los datos son de la empresa
Toda la información cargada —personal, asistencia, liquidaciones y documentos— es propiedad de la empresa que la cargó. Jornaly no reclama derechos sobre ella y no la usa para fines propios. En cualquier momento se puede exportar, y también al dar de baja la cuenta.
El software, la marca, el diseño y el código son propiedad de Jornaly. La contratación otorga una licencia de uso, no la titularidad.
Es una herramienta, no un asesor
Jornaly aplica normativa laboral argentina para calcular horas, licencias y liquidaciones, y el asistente Vera cita las normas en las que se basa. Ahora bien: los resultados dependen de los datos que cada empresa carga — convenio, categoría, alícuotas, sueldos, fichadas— y de que estén correctos.
El servicio no reemplaza el asesoramiento de un contador ni de un abogado laboralista, y la responsabilidad por las liquidaciones emitidas, las presentaciones ante organismos y el cumplimiento de las obligaciones laborales es de la empresa.
Disponibilidad
Trabajamos para que el servicio esté disponible de forma continua, pero puede haber interrupciones por mantenimiento, fallas de proveedores o causas ajenas. Las ventanas de mantenimiento programado se avisan con anticipación y se hacen fuera del horario laboral cuando es posible.
Responsabilidad
Jornaly responde por los daños directos que le sean imputables, con el límite del importe abonado por el servicio en los 12 meses anteriores al hecho. No responde por lucro cesante ni por daños derivados de datos cargados de forma incorrecta, del uso indebido de las credenciales o de la falta de cumplimiento de obligaciones que son de la empresa.
Baja
La baja se solicita desde la propia aplicación o escribiendo a soporte. Antes de la eliminación definitiva se puede exportar toda la información. Conviene hacerlo: buena parte de la documentación laboral tiene plazos de guarda que la empresa debe cumplir aunque deje de usar el servicio.
Cambios en estas condiciones
Se avisan por email con al menos 15 días de anticipación. Si no se está de acuerdo, se puede dar de baja la cuenta sin costo antes de que entren en vigencia.
Ley aplicable
Estas condiciones se rigen por las leyes de la República Argentina. Para cualquier controversia se aplican los tribunales que correspondan según la normativa vigente, sin perjuicio de los derechos que la legislación de defensa del consumidor reconozca cuando resulte aplicable.